Es fútbol no puede ser entendido en una sociedad, como un simple deporte y una forma para ejercitar el cuerpo. Si bien, éste, por su popularidad ha logrado traspasar de generaciones y generaciones su práctica, hoy nosotros, como organización intentamos destacar las distintas expresiones que vemos a través del deporte más popular del mundo.

Además, de promover una forma «sana» de hacer deporte, de cuidar la salud y ejercitar el aspecto físico, el fútbol es para nosotros un motor para la transformaciones sociales. En nuestros barrios, esos carentes de respuestas de las instituciones, nuestro fútbol sirve como un espacio de organización, para interiorizarnos y convencernos que nosotros, con la precariedad de los recursos, somos capaces de
construir más de lo que imaginamos. El fútbol nos genera identidad, y nos sentimos representados por aquellos colores, insignias y banderas como si fueran nuestras. Por otro lado, uno aprende a disfrutar a través de él con amigos, desde la infancia, y es que, es tan simple practicarlos, que sólo necesitamos una pelota, da igual la calidad de ésta, estamos tan acostumbrando a arreglarnos solos, que no nos incomodaron las pelotas de plástico con el mapa del mundo inserto, hasta innovamos con papel y scotch en las épocas más críticas, en los colegios, cuando no había balón, las botellas también servían. Los arcos eran simples, un par de piedras grandes, mochilas, unas poleras o polerones y la cancha ya estaba delimitada, entre comillas, ya que en general, todo era cancha. La superficie daba igual, siempre es un buen lugar para practicarlo, el duro asfalto, la tierra, pasto, o incluso en pisos resbaladizos. Daba igual, la simpleza del fútbol, y las ganas de practicarlo siempre eran mas potente que las condiciones.

Por ello, no podemos entender el fútbol como un espacio solo deportivo. La cancha y el fútbol son espacios sociales, donde los pobres construimos. Construimos identidad, pertenencia, organización. Algo que nunca podrán robarnos, algo intangible y que no se valoriza como el mercado nos tiene acostumbrados. El sentimiento y la pasión son cosas que no se pagan ni se compran como un producto. Por tanto, el fútbol, no es producto, sino, una forma de organizar nuestra rabia, de canalizarla y de compartir con los/as nuestros/as cada domingo, de decirles a aquellos que siempre han mercantilizado todo, que nosotros, los de esta vereda, aun no nos compramos su sistema.

IMG_6719

  • Inicio Curso de Inglés

    Ayer, miércoles 27 de marzo, se llevó a cabo la primera clase del curso de inglés para adu…
  • Primera atención jurídica a la comunidad

    En el marco de nuestro nuevo espacio de apoyo jurídico a la comunidad implementado por nue…
  • Primer Módulo de Artes

    El día lunes 11 de marzo, con la presencia de 6 niños y niñas, comenzó nuestro taller arte…
Cargue Artículos Más Relacionados
Cargue Más Por administrador
  • Inicio Curso de Inglés

    Ayer, miércoles 27 de marzo, se llevó a cabo la primera clase del curso de inglés para adu…
  • Primera atención jurídica a la comunidad

    En el marco de nuestro nuevo espacio de apoyo jurídico a la comunidad implementado por nue…
  • Primer Módulo de Artes

    El día lunes 11 de marzo, con la presencia de 6 niños y niñas, comenzó nuestro taller arte…
Cargue Más En Columnas, Noticias e Informaciones

Mira además

Inicio Curso de Inglés

Ayer, miércoles 27 de marzo, se llevó a cabo la primera clase del curso de inglés para adu…